Un vídeo subido al portal Youtube y grabado gracias a un teléfono móvil ha convertido en heroína a quien lo grabó, la maestra de guardería Martha Rivera Alanís. En Monterrey, México, tuvo la mala suerte de encontrarse dando clase mientras un tiroteo se producía justo a la puerta de su escuela. Con inteligencia y mucha sangre fría, hizo que los niños se echaran al suelo y cantaran una canción para no asustarse.
La protagonista de esta historia es una profesora sencilla, que ha comentado en unas declaraciones a Caracol Radio que “sólo hice mi trabajo y traté a los niños como si fueran míos, pero claro que no me considero heroína”. Pero las madres de sus alumnos, residentes casi todas ellas en La Estanzuela, en la capital del Estado de Nuevo León, no opinan lo mismo.
Martha aseguró que “desgraciadamente no es la primera vez que pasa” un tiroteo tan cercano a la clase, por lo que el colegio ha adoptado las medidas necesarias para que los niños intenten “mantener la calma, no inquietarse ni perder el control”. Ante esta situación, Rivera ha afirmado que “yo no buscaba ser famosa. Simplemente tomé el video para tener evidencias de nuestro trabajo, creí conveniente dar mi testimonio de esta forma con el afán de demostrar mi trabajo”. Y ese vídeo, de apenas un minuto y medio de duración, así lo atestigua.
Con palabras como “no pasa nada, corazón, nada más pongan sus caritas en el piso”, o “preciosos, aquí no va a pasar nada, nada más no levanten la cabeza, por favor”, la profesora consigue que ninguno de los niños se despegue del suelo, mientras fuera se escuchan los disparos de los fusiles AK-47 de los sicarios mexicanos.
Así, les propone cantar una canción. "Si las gotas de lluvia fueran de chocolate me encantaría estar ahí... ¿Quién quiere chocolate?" Y para sus alumnos ya no hay balas, sólo gotas de lluvia que son de chocolate y que quieren comerse, por lo que se ponen boca arriba con la boca abierta para poder tragarlas mejor. Cuando cesaron los disparos, la profesora sacó a los niños de la escuela corriendo, agachados, para que ninguna bala perdida pudiera alcanzarles.
El pasado día 30 de mayo, el mismo gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina, hizo entrega a la maestra de un diploma por su hazaña. A cambio, la siempre modesta Martha, sólo pudo afirmar que se siente “muy orgullosa de mis niños, porque ellos fueron los que me dieron el valor, me dieron el coraje para actuar de esa manera".

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